Mostrando las entradas con la etiqueta Seguridad. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Seguridad. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de diciembre de 2008

Costa Rica: el viejo oeste


De más joven recuerdo pensar que Costa Rica estaba dentro de una burbuja mágica, libre de todo los males que sufrían otros países. No teníamos ejército, guerrillas, y todos los extranjeros siempre estaban pura vida dejando las puertas de sus carros alquilados abiertas sin preocupación alguna. No eso sólo que crecí y ahora veo la situación diferente... ahora siento que mi país se acerca más a las películas del viejo oeste que a la Suiza centroamericana.

Es inevitable conversar con alguien en Costa Rica y que no se hable del gran problema de seguridad que vivimos. Las filas para registrar armas es tan larga como aquellas de migración para sacar el pasaporte. Los pacifistas ticos ahora son pistoleros que se imaginan como matarán al asaltante en la próxima vez que los ataquen. Y no hay que imaginárselo, todos parecen tener una historia de cómo han sido asaltados ellos mismo o algún familiar.

Desde el punto de vista sociológico, no podemos culpar este sentimiento generalizado. La sociedad está tomando la justicia en sus manos porque siente que la seguridad pública no la está tomando. Esto es preocupante para la gobernabilidad del país. Una sociedad que se siente insegura es capaz de realizar cualquier cosa proteger la necesidad básica más preciada: propiedad de sí mismo.

Desde el punto de vista legal, ahora todos somos expertos, deteminando racionalmente cómo debemos actuar emocionalmente cuando nos ataquen. León Cortez es un héroe para algunos... y cómo no sentir que actuaríamos igual en sus zapatos. ¿Pero que precedente legal queda si cualquier mortal se siente en la libertad de sacar una pistola y tomar justicia en sus manos? Claro, cómo todos somo abogados en Costa Rica, la interpretación de lo que es defensa personal ahora se extiende a los límites de la conveniencia moral. Ante esta incertidumbre, lo que me queda es un mal sabor de boca porque no podemos esperar que las personas actúen racionalmente en circunstancias tan emocionales como tratar de salvar sus vidas. No podemos inundar de cárceles personas que están simplemente tratando de salvar sus vidas y pertenencias. Ahora más que nunca necesitamos de liderazgo en seguridad pública, cuando la furia generalizada no nos deja determinar claramente quiénes son los buenos y malos de la película.

Y el Gobierno debe ser estar alerta a que la crisis financiera empeorará la situación. Si los proyectos inmobilarios se paralizan y las constructoras deben desemplear a centenares de personas, ¿cómo hará la población desempleada para salir adelante? Más aún cuando sienten que hay impunidad.

Adonde vivo en Arlington, Va., y en general en Estados Unidos, la situación (en balance) es más positiva. Estados Unidos es el país más represor del mundo - porcentaje de población en carcel -, pero por miedo o convicción, yo me siento seguro en la calle. Vivo en una zona de muchos inmigrantes - legales o ilegales - pero no siento el riesgo inminente de ser asaltado. Los polícias son bien pagados, orgullosos de su trabajo. Además, es casi "inmoral" tomar alcohol y manejar, dada la cultura de miedo a las consecuencias, sean de matar a otro ser humano o de ir a la cárcel por tomarse más tragos de los debidos. Por otro lado, la mayoría de la ciudadanía - con o sin educación avanzada - tienen las posibilidades de tener un trabajo adonde se puede ganar lo suficiente para tener donde vivir, que comer, disfrutar de la cultura, y mandarle dinero a sus familiares. Por lo tanto, la ciudadanía no tiene la necesidad de arriesgar el costo de sus vidas atracando a otros porque el beneficio de trabajar es más alto.

Alejandro Beeche V.

miércoles, 16 de abril de 2008

Seguridad ¿Cuál es la realidad entonces?


"La preferencia de los ticos por buscar soluciones violentas a la criminalidad tiende a aumentar...

La mitad de los ciudadanos favorece la pena de muerte y el linchamiento, mientras que más de la tercera parte respalda matar a delincuentes que reinciden y el uso de la tortura.

Una encuesta de la empresa Unimer para La Nación pone números a hechos que muestran la propensión de los ticos a tomar la ley en sus manos."



"Janina del Vecchio, quien asumió ayer el Ministerio de Seguridad Pública, afirmó que la inseguridad en el país no es tan alarmante y que pensó que la situación era más seria...

Escalada de violencia. Del Vecchio comentó que “lo que está percibiendo el costarricense es una escalada de violencia pues cada vez los delitos son más violentos (...), lo que sí es cierto es que la percepción de inseguridad es más alta que la inseguridad misma, esa sí es la realidad”.

El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Jorge Rojas discrepó de lo mencionado por la Ministra, aunque expresó que probablemente ella pensó que la situación era más complicada.

“Costa Rica, evidentemente, tiene un problema de inseguridad serio y no tenemos por qué compararlo con nadie (...) La gente no se siente segura pues anda con su carro o caminando por la calle y lo bajan del carro o le roban el celular o la cartera”, dijo Rojas."

...ahh por cierto, ayer se metieron a robar a la casa de mis suegros. Se pueden imaginar cuál es la percepción de ellos sobre la seguridad del país.


Alejandro Beeche Van der Laat

domingo, 8 de julio de 2007

¿Cuando estamos más (o menos) seguros?

¿Cuando estamos más (o menos) seguros? En realidad, no lo sabemos. Podemos observar tendencias y así minimizar riesgos, pero ciertamente nuestro futuro es incierto.

Conversaba con un amigo sobre la balacera que se llevó a cabo en el Mall San Pedro hace unos días. El me contaba que había conversado con su madre que era mejor no ir al Mall San Pedro en los siguientes días por miedo de que ocurriera lo mismo. Pensando en el tema, le respondí que me parece totalmente lo opuesto.
Relacioné esta balacera con asaltos en bancos y con ataques terroristas. Los momentos más seguros, contra-intuitivamente quizás, son los días siguientes al suceso. En estos días, se aumenta la seguridad y las alertas en el lugar del suceso, disminuyendo automáticamente las posibilidades de que ocurre nuevamente un ataque o delito. Al pasar el tiempo se bajan las defensas y se deben incrementar las posibilidades de un nuevo ataque. ¿Tengo alguna fundamentación estadística al respecto? No, pero como dicen en inglés, "is just food for thought".


Alejandro Beeche Van der Laat