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sábado, 16 de enero de 2010

Lesson learned in rule of law: from Washington´s mouth to Uribe´s ears

Álvaro Uribe should stand aside and let would-be successors campaign to lead Colombia
- The Economist (December 30th, 2009)

Mr Uribe has indeed accomplished much. But for Colombia to progress it needs strong institutions rather than an eternal strongman.
- The Economist (December 30th, 2009)




Washington Relinquishes Power



"As Commander in Chief during the Revolutionary War and then as the first president, Washington held the most powerful positions in the new nation. In May 1775, at the Second Continental Congress, John Adams lobbied for Washington’s selection as Commander in Chief. But Adams knew that throughout history strong political men usually grasped for power when given the opportunity. He commented that Washington would be remarkable if he did not use his command of the army to seize power for himself. George Washington, however, never used his command for his own advantage. He even rebuked his men when they suggested that he become king or that the army assert its control over the civilian authorities. As Commander in Chief, Washington demonstrated his respect for the rule of law by his consistent deference to the elected Continental Congress. When he ended his service at the end of the war, he resigned his commission in 1783 and retired to Mount Vernon.

After presiding at the Constitutional Convention in 1787, Washington was elected the first president. He was elected unanimously by the Electoral College, something that has never been repeated in American history. After two terms Washington thought it was important that he step aside. He believed that a peaceful transition of power to a newly elected president was necessary before his death. He feared that if he died in office and the vice-president ascended to the presidency, it would appear too much like an heir ascending to the throne after the death of a king. When Washington stepped aside at the end of his second term, George III said that Washington’s retirement from the presidency along with his earlier resignation of Commander in Chief, “placed him in a light the most distinguished of any man living,” and that his relinquishing power made him “the greatest character of the age.”

Throughout world history, the transfer of political power has been marked by struggle, deception, and bloodshed. George Washington’s commitment to the rule of law, however, often at the expense of his own personal power and advantage, set the example by which political rule in America would be decided by ballets, not bullets. In his first inaugural address in 1981, Ronald Reagan commented on this remarkable fact:

My fellow citizens: To a few of us today, this is a solemn and most momentous occasion; and yet, in the history of our Nation, it is a commonplace occurrence. The orderly transfer of authority as called for in the Constitution routinely takes place as it has for almost two centuries and few of us stop to think how unique we really are. In the eyes of many in the world, this every-4-year ceremony we accept as normal is nothing less than a miracle.

This statement of President Reagan nicely summarizes the importance of the rule of law, and helps us understand why the American experiment in self- government is such a unique thing in human history."

Alejandro Beeche

sábado, 11 de octubre de 2008

Fórmula hacia la ingobernabilidad: Situación del Estadio Nacional

He seguido las recientes discusiones que han brotado en Palestra Económica sobre el tema de la suspensión de la construcción del Estadio Nacional.

Para aquellos de nosotros interesados en las políticas públicas es un caso muy interesante de analizar con el fin de entender porque existe ingobernabilidad en el país.

Varias observaciones para respaldar estas aseveraciones:

a) Cualquier ciudadano y hasta aquellos que son abogados de profesión, pueden ser obstruccionistas y ejercer su derecho de expresión y asociación para paralizar el desarrollo del país mediante la suspensión de la construcción del Estadio Nacional. El problema existe cuando el Poder Judicial - Sala Cuarta - del país pierde la perspectiva de su rol - bajo la separación de poderes - y empieza a legislar, acogiendo recursos que extralimitan su legítima interpretación de nuestros derechos constitucionales.

b) Más aún, tomando en consideración lo anterior, con una Sala Cuarta que se extralimita, la consecuencia es que deja de cumplir con su rol constitucional de brindar justicia pronta y cumplida. Esto significa que a pesar de que resuelva a favor de construir el Estadio Nacional en La Sabana, lo hará extemporáneamente y todos los costarricences dejaremos de percibir - queramos o no - los beneficios que brindaría el uso de este estadio durante el tiempo que la Sala dura en resolver.

c) Esto me lleva al siguiente punto que es la visión de corto plazo de los abogados que no piensan en las consecuencias económicas de sus acciones. Un excelente documento para ilustrar esto es, "Lo que se ve y lo que no se ve" de Frédéric Bastiat. Más específicamente, aquellos interesados en participar en la política pública del país y saben de los problemas institucionales que sufrimos (y que he explicado anteriormente) deben responsablemente tomar en consideración las repercusiones a largo plazo de sus acciones (presentando recursos ante la Sala Cuarta): por ejemplo cuantos trabajos dejarán de existir por parte de aquellas personas que trabajarían directa o indirectamente en el Estado Nacional mientras la Sala resuelve.

En fín es frustrante pensar en cómo las agendas personales todavía pueden filtrarse en la frágil institucionalidad del país y detener el desarrollo de nuestro país. Nos falta mucha madurez en un mundo globalizado que crece y no nos espera.

Da mucha pero mucha lástima...

Alejandro Beeche Van der Laat

viernes, 11 de enero de 2008

General Electric hace negocios con el "enemigo"

Bill O'Reilly en su programa The O'Reilly Factor discutía y criticaba a General Electric por hacer negocios con países no deseados como Iraq e Irán.

Hacía alusión a que en el pasado--Segunda Guerra Mundial--el gobierno estadounidense ha castigado a empresas por hacer negocios con los considerados "enemigos" de Estados Unidos. Esta noticia se asocia además con la política reciente del gobierno estadounidense decidiendo cerrar la apertura bancaria de los bancos que tratan con empresas que se creen lucran del terrorismo ¿Se justificaba y se justifica actualmente?

Me parece que no. Claro que cada país soberanamente puede definir estas políticas, pero no es la manera adecuada de proceder. La realidad es que empresas como GE tienen un sinúmero de subsidarias en otros países y está políticas irrumpen en la soberanía de otros países. Además afecta artificialmente la economía en detrimento de las reglas de oferta y demanda del mercado.
Moralmente empresas como GE no deben realizar este tipo de negocios y el castigo debe venir directamente del mercado. Los diferentes socios y clientes castigarían a GE por realizar este tipo de acciones--si las consideran incorrectas--y los efectos obligarían a GE y sus accionistas a tomar las decisiones empresariales consecuentes que serían dirigir sus negocios en otro rumbo.

Otra manera que implica más trabajo para los gobiernos pero tendría buenos efectos a largo plazo es juntar a los diferentes agentes que negocian con países que se consideran terroristas bajo estándares internacionales aceptables y crear mecanismos para llegar a acuerdos colaborativos de cómo proceder en estos casos, bajo reglas determinadas que identifican derechos, obligaciones y sanciones.

La pregunta del millón es ¿Qué haría el gobierno estadounidense si otros gobiernos tomarán su misma actitud de castigar a empresas que tienen subsidarias en los Estados Unidos sin antes consultarle?

Alejandro Beeche Van der Laat

sábado, 24 de noviembre de 2007

Llamadas falsas a 911 saldrían más caras

La Nación reporta que una comisión legislativa estudia imponer multas hasta por ¢220.000 por hacer llamadas indebidas al servicio de emergencias 911.

Dos principios fundamentales en la ejecución de políticas públicas son los de: "efficiency" (conseguir un propósito empleando los medios idóneos) y "accountability" (obligación de rendir cuentas o responsabilidad transparentemente).

Estos dos principios se nutren uno del otro. Esto significa que funcionan como un balance de poderes entre sí, donde uno controla el otro.

En este caso particular, el proyecto de ley busca sancionar a aquellos que usan inadecuadamente el sistema de llamadas 911, obligándolos a rendir cuentas o hacerse responsables por sus acciones. Para lo cuál, busca emplear el medio idóneo para ejecutar esas sanciones. No obstante, me parece que la comisión se equivoca en la manera "eficiente" de hacer"rendir cuentas" para los causantes del daño. No hay proporción entre el costo de la llamada de "no emergencia" y el costo de la multa que se busca sancionar por tal acción.

El análisis político en este caso es incorrecto.

Alejandro Beeche Van der Laat

jueves, 30 de agosto de 2007

Mano (mazo) fuerte de Johnny Araya


Tengan cuidado. Cierren bien sus puertas. Johnny Araya podría pronto tratar de entrar a sus casas y negocios a punta de mazazos para librarlos del vicio del juego. Escondan los "Monopolys" niños, que Tio Johnny puede venir hoy. Dios guarde los niños usen juegos de azar que premien con dinero. Eso sí, pueden jugarlos y ganar dinero si el juego desarrolla algún tipo de habilidad.

Claro, si el bien público está siendo protegido por las buenas acciones de los funcionarios públicos que ayudarán a que los niños no adquieran el hábito de jugar dinero al azar - y detener el gran mal que aqueja a la sociedad infantil: la ludopatía.

Como dice John Stossel en su programa de 20/20: Gimme a Break. Nuestra Constitución Política muy bien señala que las acciones privadas que no dañen la moral o el orden público, o que no perjudiquen a terceros, están fuera de la acción de la ley.

No necesitamos una policía municipal que nos venga a imponer si puedo o no participar en juegos que sean de azar o habilidad (mi moralidad) para ganar o perder mi dinero (propiedad privada). No daño la moral de otros, ni afecto el orden público, ni perjudico a terceros. Sin lugar a dudas, esta intervención estatal es totalmente injustificada e innecesaria. Con el cuentico de la ludopatía, pronto prohiben el uso de juegos de nintendo y demás...

Cuidado, repito cuidado!!!

Alejandro Beeche Van der Laat

lunes, 13 de agosto de 2007

Atropellar animales en la vía pública

Me disculpo de antemano por la foto, pero no se puede disfrazar la realidad. Presencié una escena igualmente desagradable esta mañana a las 2 a.m. cuando regresaba a mi casa de una fiesta familiar. Tuve la desdicha de atropellar un gato y, más o menos, quedó como la foto. Inmediatamente pensé que no era problema mío y que era culpa del gato por "cruzarse" con mi carro. Estaba a punto de irme cuando mi esposa me dijo que necesitábamos una bolsa para sacar el gato de la vía. Le dije que estaba loca. En ese momento de debate sobre que hacer, un taxista se acercó y nos ayudó a mover al gato a la alcantarilla y nos dijo, "no se preocupen, se los llevará el agua de la alcantarilla". Ahí mismo me entró la conciencia y acordé con mi esposa hacer lo "correcto". Fuimos a la casa por una bolsa y nos devolvimos a meter el gato en la misma, sacarlo de la calle e ir botarlo a algún basurero. Admito que de no ser por el convencimiento de mi esposa, posiblemente hubiese dejado el gato ahí mismo.

Aunque sentí que hice lo correcto, ¿qué tan correcto es? ¿porqué me quedé con un sinsabor? ¿Porqué estaba sacando un gato callejero muerto de una calle pública a las 2:30 a.m. y botarlo en un basurero desconocido para que otras personas ajenas al asunto no tuvieran la mañana siguiente que recoger los platos sucios?

Pensando en el asunto, todo el análisis se resume en el tema de propiedad. Si existieran derechos de propiedad asociados a los protagonistas del incidente -la calle, el dueño del carro y el gato- el asunto se pudiese haber aclarado más fácilmente:

1. El propietario de la calle privada cobra un peaje de uso que incluya encargarse de los accidentes que ocurren en su propiedad.

2. Yo asumo responsabilidad por las acciones que realizo en esa propiedad privada.

3. El dueño del gato asume responsabilidad por las acciones que realiza el mismo en esa propiedad privada.

Los tres protagonistas tendrían operadores de seguros que regulan estas situaciones y se encargarían de resolver el asunto.

Mejor este escenario -más claro- que dejar la situación a la variabilidad moral de ciudadanos, que cómo yo, les es difuso saber o querer saber, que es lo correcto de realizar en estas situaciones.

Alejandro Beeche Van der Laat

miércoles, 4 de julio de 2007

Separación entre estado e iglesia


Me gustaría hacer una relación entre dos noticias que vi en las pasadas semanas. Estas se llaman, "La Casa Blanca subsidia caridades religiosas" y "Las religiones no diferencian las fronteras de un país" , y se encuentran dentro del espacio de Mis noticias del momento de mi blog.

En el primer artículo se indica que el pasado 25 de junio la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos permitió a la Casa Blanca financiar con dineros federales organizaciones y caridades religiosas, indicando que los contribuyentes "taxpayers" no tienen justificación para interferir en este tipo de decisiones discrecionales del poder ejecutivo, a pesar de que la misma Constitución estadounidense separa entre el estado y la iglesia. Los jueces se apartaron del análisis constitucional de la separación entre estado e iglesia y fundamentaron políticamente su decisión en criterios de discrecionalidad presupuestaria del poder ejecutivo.

La segunda noticia, Alberto Benegas Lynch analiza sabiamente el fundamento de la xenofobia y el radicalismo religioso, indicando que las religiones no tienen fronteras, a menos que se impongan religiosas oficiales, lo cuál considera "retrógrado". Indica que los xenófonos y radicales no parecen percatarse de que la razón de las fronteras y las jurisdicciones territoriales se debe al enorme riesgo de concentración de poder que implicaría un gobierno universal. Agrega que no resulta infrecuente observar que se considera a las fronteras como algo natural que procede de culturas, razas, lenguas y religiones diversas. Sin embargo, nada de natural tienen las fronteras que son fruto de la acción bélica. La cultura es fruto de un proceso evolutivo. No es algo dado e incrustado en cada persona a perpetuidad. Se trata de un proceso dinámico, y cuanto menos cercada y alambrada por disposiciones gubernamentales, mayor será su riqueza y su alimento. Curiosamente, indica además que Estados Unidos navega a contracorriente de los principios fundacionales que hicieron a esa nación la más civilizada y progresista del planeta, específicamente a la guerra contra la inmigración.

Pregunto, ¿Qué beneficios trae la unión del estado y la religión? Por el otro lado, considero hay bastantes costos de estas unión. Por un lado, el gobierno gasta discrecionalmente recursos públicos de los contribuyentes que obligatoriamente financian obras que ellos mismos no apoyan. Por otro lado, la unión del estado y la iglesia crea un sentimiento de separación y antagonismo con otras religiones que no se consideran oficiales. Este acto gubernamental separa además a los grupos sociales y crea artificialmente bandos, aumentando sentimientos xenofóbicos y separatistas. ¿Cuántos de los problemas inmigratorios se deben a los antogonismos religiosos y culturales creados artificialmente por los gobiernos?

Es hora de que los políticos en nuestro país deroguen el artículo 75 de la Constitución Política que une la religión católica, apostólica y romana al estado, viéndose éste obligado a contribuir a su mantenimiento. Algunos lo justifican en que un alto porcentaje de la población es católica. El asunto está mal enfocado, ¿qué pasa con los derechos y libertades del porcentaje de la población que no lo es?

No seamos retrógrados.

Alejandro Beeche Van der Laat