Mostrando las entradas con la etiqueta Oscar Arias. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Oscar Arias. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de julio de 2009

Fracaso de la Gestión Mediatoria


Fracaso de la Gestión Mediatoria:

La Visión desde el Análisis y Resolución de Conflictos


Introducción. Al 20 de julio del 2009, la gestión mediatoria del Arias (y su grupo coordinador) se ha catalogado de “fracasada”. Considerando este punto de vista desde la visión del análisis y la resolución de conflictos, es importante aclarar que hasta este momento el fracaso proviene no de las herramientas del gestor, pero de cómo las ha puesto a trabajar. En adelante, se detalla cómo:


(Se debe tomar en consideración que un análisis de este tipo tiene la limitación inherente de observarse desde afuera (lo que publican los medios de comunicación), y por lo tanto no puede considerar verazmente todos los pormenores de lo ocurrido alrededor de los hechos durante este tiempo y espacio dentro de la casa de Arias.)


A) Diálogo


  1. El 9 de julio Arias logra meritoriamente que las agrupaciones de Zelaya y Micheletti acepten ir a Costa Rica a resolver sus diferencias de manera pacífica. Parece oportuno que el lugar de encuentro sea en Costa Rica, por el mensaje de neutralidad que esto envía, y que sea Arias quién interceda entre las partes, dada su trayectoria como Premio Nóbel de la Paz. No obstante, también nos debe quedar como lección en la región que este tipo de situaciones se deberían procesar en espacios institucionales, idealmente la OEA en capacidad de “broker”, y no como lo hizo en esta instancia en la que apresuradamente respaldó a una de las partes. En esencia, Arias acertadamente decide que la metodología inicial de acercamiento sea por medio del diálogo, y no directamente tomar decisiones. Esto es clave porque las partes primero necesitan aprender a tolerarse y respetarse antes de poder tomar cualquier tipo de decisión que sea sostenible a través del tiempo. Cuanto tiempo debe durar un diálogo no se sabe, y se puede considerar oportuno en este caso que el tiempo de diálogo no fue el necesario para que las partes se sintiesen más cómodas de “verse las caras” antes de tomar acuerdos.

  1. Como prueba del fracaso del proceso de diálogo, el 10 de Julio Arias no logró que las delegaciones que representaban las agrupaciones de Zelaya y Micheletti:

    1. Aceptaran que el mismo Zelaya y Micheletti dialogaran cara a cara. Este paso es claramente difícil para Arias, pero de lograrse hubiese facilitado las posibilidades futuras de reconciliación.

    1. Redactaran algún tipo de documento donde al menos ponían en papel su compromiso de reencontrarse. Como el proceso en este momento era un diálogo, no era necesario ni oportuno establecer acuerdos sobre los contenidos del diálogo, pero si acuerdos básicos de cómo se iban a estructurar los siguientes encuentros.

B) Facilitación


  1. El 18 de julio las partes vuelven a reunirse en la casa de Arias, el cuál inicia la sesión estableciendo su propuesta de 7 puntos de discusión. Por lo tanto, la situación empieza con el pie izquierdo. Si las partes habían salido el pasado 10 de julio sin acuerdo alguno, claramente no son las mismas partes quiénes deciden, de mutuo acuerdo, el contenido de los 7 puntos de discusión. Este punto es clave. Una vez que las partes logran dialogar satisfactoriamente (que en este caso no ocurrió), son ellas mismas las que deben decidir sobre los puntos de “conversación” (mal llamados de “discusión”). Por otro lado, aunque sea un punto más teórico que práctico, es importante aclarar que en este momento el proceso que se está llevando a cabo no es una mediación sino una facilitación, en virtud de la multiplicidad de partes tomando decisiones.

  1. Se ha reportado que el 19 de julio el encuentro empezó con mucha incertidumbre por acusaciones mutuas que se han hecho las partes ante la prensa. Esta es una señal de la falta de control de Arias y de compromiso de las partes por resolver sus diferencias de manera pacífica. Es trascendental lograr que las partes se comprometan a respetarse mutuamente en privado y público, y al menos durante el proceso de facilitación. ¿Qué tan sostenible puede ser un acuerdo entre partes que se tratan de una manera en la mesa y de otra cuando hablan con los medios de comunicación?

  1. En general, como prueba del fracaso de la gestión de Arias en esta etapa de facilitación, el 19 de julio la delegación de Micheletti considera inaceptable la propuesta de Arias. En este sentido, parece que Arias funge más un rol de árbitro del contenido que de facilitador del proceso. Tomando este rol, Arias se equivoca de dos maneras:

a. En lugar de facilitar que las propuestas salgan de las partes, Arias las propone y se convierte en árbitro.

b. Al asumir este rol de árbitro, no propone propuestas “imparciales” para las partes, sino que se alía del lado de Zelaya porque pone como condición que Zelaya sea restituido al poder como Presidente, algo que el grupo de Micheletti no está dispuesto a aceptar en este momento del proceso. Esto se puede deducir fácilmente de la forma en que las partes han descrito la intervención de Arias. Mientras la parte de Zelaya dice aceptar íntegramente el “plan de Arias”, el grupo de Micheletti la ha calificado de “impositiva”, “ilegítima” e “incomprensible”.


C) Post-Facilitación


  1. Una solución amigable y sostenible a este conflicto se prevé, ahora más que nunca, muy lejana. Arias, al igual que la OEA, han dado un “ultimátum” de 72 horas para “buscar un acuerdo, que básicamente significa la aceptación de su propuesta y el retorno de José Manuel Zelaya a la Presidencia”. De esta manera, Arias se sigue equivocando como facilitador del conflicto, al imponer que las partes acepten una propuesta que no satisface las necesidades de ambas partes, y que por lo tanto imposibilita la consecución de un acuerdo mutuo. Cualquier acuerdo que se alcance de esta manera vendría marcado de coacción, y aumenta sustancialmente las posibilidades de que no sea legitimado por las partes al pasar los meses. Este escenario no brinda una solución sostenible a las diferencias.

  1. Aún más, Arias irresponsablemente ha tomado el rol de cronista apocalíptico, indicándole a las partes que, si no aceptan su propuesta, una guerra civil es inevitable.

Conclusión. Se ha reportado que al explicar la estrategia que usará en estos siguientes días, Arias adelantó que hablará con mucha gente pero que el trabajo lo hará “solito” desde la oficina privada en su casa. Grave error. Si estas sesiones le han enseñado algo a Arias, es que las gestiones mediatorias necesitan ser más transparentes e inclusivas de lo que han sido hasta el momento. Hablar con los otros presidentes y “líderes” de organizaciones internacionales en estas 72 horas no resuelve en lo absoluto las diferencias latentes que siguen existiendo entre el grupo de Zelaya, Micheletti, y otros sectores de la sociedad civil que lamentablemente no han sido partícipes de esta conversación.


Alejandro Beeche

viernes, 12 de septiembre de 2008

Aló Presidente Arias: ¿de que lado estás?


Carta abierta al Presidente de Costa Rica, Óscar Arias, Premio Nobel de la Paz de don Diego Arria, exembajador de Venezuela ante la ONU, y 400 firmas más del Grupo 400+

Caracas, Set. 9, 2008.

Señor Presidente Arias:

Quienes en Venezuela nos confesamos demócratas, estamos alarmados por sus declaraciones en la conferencia de prensa que ofreciera usted en Bruselas alabando la "solidaridad y generosidad" del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, para con otros países.

Sin duda, su deplorable expresión de admiración representa por una parte una confusión entre solidaridad e interés, entre generosidad y expoliación, y por la otra contribuye a la consolidación de un régimen militarista, ladrón y antidemocrático, que no dialoga ni reconoce opiniones distintas a las de Chávez, que fomenta el odio y la discordia entre los venezolanos y entre los latinoamericanos.

Costo político. Es importante que usted, al igual que todos aquellos que se benefician de la supuesta generosidad del Comandante Chávez, entienda que la misma no es gratuita, que tiene propósitos políticos y que sus réditos les serán exigidos en ese ámbito. Ya en una ocasión se la cobró a República Dominicana suspendiéndole el suministro de petróleo, y a Costa Rica amenazando cerrar una planta de aluminio cuando usted dijo que los poderes especiales otorgados al mandatario venezolano eran "la negación de la democracia", en lo cual, por supuesto, tenía y sigue usted teniendo toda la razón.

Permítanos también destacarle que la supuesta generosidad del Comandante Chávez está basada en la disposición de activos que pertenecen a la nación venezolana y no al Gobierno que él preside, y que sobre estos activos su condición presidencial no le da propiedad ni derecho de libre disposición. Igualmente deben estar todos conscientes de que esos donativos son ilegítimos e ilegales, y que no han sido aprobados por los poderes públicos competentes, y que, por lo tanto, están sujetos a revisión y devolución.

En este contexto el propio Comandante Chávez se ha encargado de pregonar que cuenta con los votos incondicionales de los Gobiernos que subsidia, mediante el tratado del ALBA y Petrocaribe, para cuando los necesite, como ocurriría en el caso de considerarse la moción que adelantamos grupos de ciudadanos para llevar ante la OEA, como organización custodia de la Carta Democrática Interamericana, respecto a la violación que a sus preceptos representan un conjunto de leyes impuestas al país mediante decreto del pasado 31 de julio, con las que se modifica de facto la Constitución de Venezuela para convertirlo en un país colectivista, y se encomienda a la fuerza armada la represión de la disidencia.

Libertades amenazadas. Señor Presidente Arias: "Una vez en la historia de América Latina, las armas y los ejércitos estuvieron asociados con la libertad y la independencia. Una vez en la historia, las armas y los ejércitos estuvieron asociados con estabilidad y con respeto a las instituciones públicas. Han cambiado los tiempos. Ahora es la historia de opresión de los pueblos, la de sus tiranías y su dependencia; ahora es la historia de irrespeto a los derechos humanos, de corrupción y de miseria, la que está escrita por las botas de los militares."

Estas fueron algunas de sus palabras ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en junio de 1988 que describen cabalmente lo que hoy sufrimos los venezolanos, lo cual hace aún más inexplicable que un hombre de Estado de su prestigio, que lo ha hecho merecedor del premio Nobel de la Paz, alabe a un régimen militarista como el nuestro.

A diferencia de su querido y admirado país, donde "sus libertades nunca fueron amenazadas ni conocieron la humillación de un destino regido por la fuerza", en el nuestro sí lo están, por lo que es deplorable que los países latinoamericanos y caribeños, por los que la democracia venezolana tanto dio, subordinen sus principios y valores a un interés circunstancial, omitiendo además los compromisos que deberían exigir en base en la Carta Democrática Interamericana.


Partido Movimiento Libertario


martes, 23 de octubre de 2007

El estatista empresarial verde

Algunos se han preguntado adonde está el límite del poder político; adonde se debe establecer la línea de los privado y público; hasta donde llega el rol de un gobernante. Al respecto, Oscar Arias nos sirve de ejemplo en su visita a China.

"Como si tratara de negocios, el presidente Óscar Arias trajo en su portafolio a China lo que requiere su cliente."

Así empieza el reportaje de La Nación sobre la visita de Arias a China. Cualquiera que no conoce la figura de Oscar Arias se imaginará que se trata de un hombre adinerado de negocios que busca diversificar su cartera de inversiones en China invirtiendo su propio capital y asumiendo el riesgo de la "destrucción creativa" de sus acciones empresariales.

A su mejor estilo "Gorista", Arias se pone el sombrero de ambientalista contra el famoso cambio climático, y busca poner a disposición de China el 51% del territorio nacional para afrontar el famoso cambio climático, que la última vez que revisé no estaba a nombre de él.

No me digan mal pensado, pero me huele a que el gobierno -que no se quiere desvincular de aquél "estado empresarial" de los 70´s- buscará venderle algunos créditos ambientales al gobierno chino. De esta manera, quedando como el bueno de la película ante los ojos del mundo, lucrando enormemente en el proceso, y expropiando las tierras de "todos" los costarricenses.

Pero como la lucha del cambio climático es de vida o muerte, me imagino que podemos dejar "resbalar" que nuestro gobernante disponga de la mitad de nuestro territorio para el "interés público".

¿Qué les parece?

Alejandro Beeche Van der Laat