
Anuncia el Diario Exterior que la compañía Apple impondrá una limitación para sus ventas navideñas en Estados Unidos para evitar que el nuevo dispositivo tecnológico Iphone sea objeto de reventa y, por o tanto, sólo venderá dos teléfonos móviles iPhone por persona, y que éstos sólo podrán ser pagados con tarjeta.
Esta lógica no la comprendo. Es el mismo asunto con la reventa de entradas para los estadios. Cualquiera que sea el grupo encargado de la venta de entradas a partidos, Iphones o cualquier otro bien en el mercado establece un precio de su producto y lo trata de colocar en el mercado. El mercado establece si lo compra a ese precio (De A hacia B). A está satisfecho porque vendió el producto al precio que consideró oportuno y recibió dinero a cambio; y B recibió el producto que valoraba más que el dinero que tenía para comprarlo. Hasta ahí llega su negocio. Lo que pasa después está fuera del control de A, sea que decide venderle 1 o 100 Iphones a una sola persona.
1. A no le debe importar si B logra venderle, regalarle, etc. ese bien a, digamos, C.
2. A y C no tienen relación alguna entre ellos.
3. B también asume un riesgo empresarial al tratar de colocar y revender su(s) producto(s) a C.
Por lo tanto, ¿Porqué A va a limitar la posibilidad de B de movilizar el bien que adquirió a su placer?
El sentimiento que me queda es que A no calcula bien el potencial de venta de su producto y prefiere limitar que terceros lucren intermediando extra-oficialmente como vendedores.
Alejandro Beeche Van der Laat
Esta lógica no la comprendo. Es el mismo asunto con la reventa de entradas para los estadios. Cualquiera que sea el grupo encargado de la venta de entradas a partidos, Iphones o cualquier otro bien en el mercado establece un precio de su producto y lo trata de colocar en el mercado. El mercado establece si lo compra a ese precio (De A hacia B). A está satisfecho porque vendió el producto al precio que consideró oportuno y recibió dinero a cambio; y B recibió el producto que valoraba más que el dinero que tenía para comprarlo. Hasta ahí llega su negocio. Lo que pasa después está fuera del control de A, sea que decide venderle 1 o 100 Iphones a una sola persona.
1. A no le debe importar si B logra venderle, regalarle, etc. ese bien a, digamos, C.
2. A y C no tienen relación alguna entre ellos.
3. B también asume un riesgo empresarial al tratar de colocar y revender su(s) producto(s) a C.
Por lo tanto, ¿Porqué A va a limitar la posibilidad de B de movilizar el bien que adquirió a su placer?
El sentimiento que me queda es que A no calcula bien el potencial de venta de su producto y prefiere limitar que terceros lucren intermediando extra-oficialmente como vendedores.
Alejandro Beeche Van der Laat